Produciendo Contenido de
Calidad
Por:
Félix
Miranda Quesada
Cuando
leemos la mayoría de los artículos y otro tipo de
contenido, publicado en
muchos de los blogs y sitios web en la red de internet, nos encontramos
que
mucho de éste es algo un tanto aburrido y hasta sin sabor
para cierto tipo de
lectores. La razón de esto es que, este es un contenido
prefabricado, que ha
sido producido más para los motores de búsqueda
que para personas reales.
Es
muy probable que este tipo de contenido sea una gran ayuda para lograr
una
buena posición o ranking en la red. Pero, más
allá del buen posicionamiento,
surge una pregunta que debemos analizar y responder: ¿Una
vez que tu sitio o
blog haya sido indexado en los buscadores, ¿el contenido
publicado será de
alguna utilidad para los lectores? Como lo hemos dicho,
requerirá un análisis y
una respuesta objetiva. En los últimos tiempos se ha
popularizado la frase “El
contenido es el rey”, debido a que, está
demostrado que es el contenido y no el
buen diseño de un sitio web, el que los motores de
búsqueda toman como criterio
para posicionar nuestro sitio web.
En
este artículo, hablaremos sobre el contenido de nuestro
sitio web o blog. Es
indudable que existe todo tipo de contenido, de buena calidad y de mala
calidad. Cada uno de nosotros lo ha experimentado, mientras que cierta
clase de
contenido es tan motivadora que incita a ser leída y
concluir su lectura, otra,
por su parte, es aburrida y no invita a ser leída.
Hay
algo que marca la diferencia y es, el arte con que algunos escritores
desarrollan su tarea de escribir. Ya lo hemos dicho en otros
artículos,
escribir es ciencia y es arte.
No podemos, sin embargo, dejar de admitir que muchos escritores han
sido
privilegiados con ese arte, por parte de la naturaleza; como suele
decirse,
“nacieron para eso” y, por lo tanto lo hacen con
gran facilidad. Para ellos,
desarrollar un párrafo es tan fácil que se
convierte en una diversión.
Y, sin
embargo, a pesar de su genuina habilidad, estos escritores no dejan de
practicar su arte e investigar cada día, lo que cada vez
más les permite
proveerles a sus lectores, contenido de mejor calidad, ya que
perfeccionan su
arte y la forma de llegar a su público. Como hemos dicho,
esto es lo que marca
la diferencia entre “lo bueno” y “lo
malo”.
Cuando no
se tiene una habilidad original para escribir, crear contenido no es
tan fácil,
pero tampoco es imposible ni está
“prohibido” para quienes deseen y se
propongan hacerlo. Bastará enfocarse, en principio, en dos
componentes básicos
y cualquier escritor podrá crear contenido de
interés y demanda por parte del
público. No importa si lo que se pretende escribir es una
revista electrónica,
un boletín, una carta de ventas o productos para vender,
como reportes, libros
o cualquier otro tipo de obra, hay dos componentes en los que debemos
enfocarnos
para escribir nuestro contenido.
Un
enfoque de entretenimiento.
Las personas cuando leen les gusta
disfrutar de la
lectura, por lo que
el
ingrediente del entretenimiento no debe faltar, y para lograrlo, se
debe
escribir con arte. No importa que tan serio sea nuestro escrito. No
importa lo
que lean, las personas lo hacen buscando un ambiente de entretenimiento.
Un
enfoque educativo.
Pero, aunado a ese deseo de entretenimiento cuando se lee,
muchas
personas en muchas ocasiones lo hacen para aprender algo de su
interés, es
decir con un enfoque educativo.
Cómo
combatir la migraña, cómo celebrar un
cumpleaños con éxito, preparándose
para
la fiesta de bodas, cómo generar tráfico a su
sitio web, cómo grabar un video,
cómo contratar un dominio, cómo combatir el
insomnio, son sólo unos pocos de
los temas sobre los que las personas pueden estar interesadas. Temas en
los que
las personas desean o necesitan ser educadas.
Entonces
estas dos, son las razones principales por las cuales las personas
leen: para
entretenerse y para educarse. Si el lector considera que existen otras,
no
pretenderé contradecirlo en absoluto, sin embargo, la
experiencia ha demostrado
que estas dos, están entre las principales.
En
la
conjugación de estos dos enfoques, está el
secreto del contenido efectivo,
enseñar a los lectores sobre algo que deseen y necesiten
aprender de tal forma
que lo disfruten. Si se quiere escribir de manera exitosa, debemos
enfocarnos
en esos dos componentes. La pregunta inmediata que surge es
¿Cómo generar contenido
con un enfoque de entretenimiento, que a la vez sea educacional?
No se
debe
perder de vista lo expuesto hasta aquí, en el sentido de que
escribir es un
arte. Habiendo recordado esto, mostraremos algunos aspectos que pueden
hacer
del contenido que publicamos una experiencia agradable y entretenida
para el
lector.
Las
comparaciones. Hacer comparaciones mientras se escribe es una
forma de mantener una secuencia fluida y lógica de nuestra
publicación. Por
ejemplo, podemos afirmar que, para unas personas es más
fácil escribir que para
otras; sin embargo, es más efectivo para mantener cautivada
la atención de
lector decir que para algunas personas escribir es tan fácil
como lo fue para
el Rey Pelé anotar un gol. Este es un ejemplo de
cómo plantear una analogía.
Cada escritor las planteará de acuerdo con su tema y el
público al que se
dirija.
Humor. Un toque de
humor que
provoque, incluso, algo
de risa puede ser útil cuando de llegar al
público se trata. Esta técnica la he
usado también, con mucho éxito, en el arte de
hablar en público. A las personas
les gusta cuando se rompe el hielo, les gusta reír,
divertirse, eso sí sin
perder la seriedad de nuestra obra. Alguien ha dicho, “no hay
nada tan serio
que no pueda ser dicho con una sonrisa”. En todo caso,
siempre existen las
excepciones y se deben respetar.
Este
punto
no se refiere, en ningún sentido, a que se deba hacer del
contenido a publicar
un “circo”, pero cada vez que se presente la
oportunidad, se debe hacer de
nuestra obra, algo deleitable. Tampoco se trata de humor ofensivo o
burla hacia
algún tipo de personas en particular, se trata de buen humor
y solo cuando, con
criterio objetivo, consideremos que es pertinente en nuestra
publicación.
El
uso de historias. Una buena historia siempre cautivará
a nuestros lectores. Principalmente si ésta es vinculante
con el contenido que
estamos publicando. Por ejemplo, cuando escribo sobre toma de
decisiones, suelo
mencionar una historia relacionada con un ‘trabajador de
campo’ que le dio la
solución a un problema que los grandes ejecutivos e
ingenieros no podían
solucionar. Éstas deben ser historias cortas. Recordemos que
no estamos
escribiendo una novela al estilo Gabriel García
Márquez.
Editoriales.
La modalidad de editorial, consiste en opiniones
o juicios. Precisamente, las opiniones tienen la
característica de que cada
quien tiene la o las suyas propias. Usted como escritor o publicador de
información tiene su propia opinión,
compártala. No se debe tener temor, cuando
se escribe, de emitir su opinión. Aun y cuando su
opinión pueda contraponerse
con intereses de cualquier tipo, anímese a publicar. En este
caso hay varios
puntos que se deben tener presentes. Tome en cuenta los siguientes
aspectos:
1.- Escriba en forma respetuosa
2.- Publique bajo
presunción,
evidenciando en todo momento que esa es su opinión
2.- Esté
seguro que su opinión, sea
controversial o no, tiene sustento documental, científico,
técnico o fáctico y que no sea
algo espurio,
producto de sentimientos personales que conducen a
acciones subjetivas.
En los
países con gobiernos democráticos es posible
opinar, discrepando aún de las
mismas autoridades de turno, por ejemplo en cuanto a la
administración pública
y el uso de los recursos públicos. Esto, siempre y cuanto se
haga sin ofender,
calumniar o injuriar, aspectos estos que constituyen delitos
tipificados en las
diferentes legislaciones.
En
este enlace el
lector podrá
observar como externo
opiniones respecto de un tema que, en un momento dado, fue noticia
popular en
Costa Rica. Se trató de la intención de los
diputados de auto aumentarse el
salario, casi al doble y tan solo al iniciar su gestión en
la asamblea
legislativa, sin haber aún trabajado.
El uso de
las opiniones es una de las formas más fáciles de
empezar a escribir cuando no
se tiene experiencia. Todos tenemos nuestras opiniones sobre,
prácticamente,
cualquier tema: religión, política, deportes,
ciencia, y muchos otros temas. Opiniones
que externamos en nuestras tertulias con amigos, con
compañeros de trabajo, de
estudio, etc. Solo debemos asegurarnos que esas opiniones constituyan
contenido
útil y de interés para nuestros lectores.
No
debemos
esperar que todas las personas estén de acuerdo con nuestras
opiniones para
escribir sobre ellas. Muchas obras han sido exitosas precisamente, por
discrepar con ellas una gran parte del público. Este enfoque
le permite al
lector involucrarse en el tema, mediante sus opiniones y aportes al
tema.
Publicar contenido en la forma de editoriales, puede lanzarlo a la
fama, en el
círculo de trabajo, profesional o académico en
que usted participa.
Así
que, no
importa si sus lectores están de acuerdo o en desacuerdo con
lo que usted haya
escrito en la forma de opinión; si leen sus editoriales,
puede considerar que
ha tenido éxito con la publicación de su
contenido. Usted está dándole un
aporte a los que están de acuerdo con usted y una
oportunidad de sustentar sus
opiniones a los que están en desacuerdo. Esta forma de
publicación es
interesante, los ‘diarios’ la utilizan en la forma
de ‘editorial’ por parte de
la empresa editora y en la figura de
‘opinión’ por parte de los que
colaboran. Aquí, en este diario de
circulación nacional en Costa Rica, puede ver el
lector un
ejemplo de esta modalidad. También puede consultarse otros
diarios y
publicaciones similares que le ayuden a emprender la tarea de publicar
contenido de calidad para los usuarios que visiten su blog o sitio web,
o que
lean sus artículos en diferentes
‘directorios’.
Despertar
el interés. Esta es una
técnica utilizada de
manera sutil por muchos escritores. Consiste en despertar el
interés del lector
por algo que revelará más adelante en su
artículo o reporte que está
escribiendo. La forma de hacerlo es utilizando expresiones como “antes de explicar lo relacionado
con…,
permítame exponer estos puntos…”
Ya el lector ha iniciado la lectura y,
mientras espera la revelación de los puntos prometidos, el
escritor tendrá la
oportunidad de utilizar su habilidad para mantenerlo interesado en el
resto del
contenido. No se olvide de cumplir lo que prometió al
inicio, asegurándose que
sea pertinente con el resto de lo que se va a publicar. Esta forma de
expresión, le da la idea al lector de que lo más
importante del contenido que
está leyendo, aún está por llegar y
continuará leyendo hasta haberse satisfecho
con lo prometido.
En
realidad, esta no es una técnica nueva, aunque no muchos la
utilicen. Si ha
observado, los noticieros suelen utilizarlo con mucha frecuencia, con
expresiones como “después
de los anuncios
estaremos ampliando esta información” o
“después
de los anuncios comerciales estaremos informando
sobre…” De manera similar
lo hace la prensa escrita, esbozando en la portada un resumen de la
noticia que
se desarrollará en una página dentro del
respectivo ‘diario’.
Estas
son
algunas de las formas en que usted puede hacer el contenido de su
publicación
entretenido, para mantener a sus lectores interesados hasta terminar la
lectura
completa del mismo. No debemos olvidar que este contenido tiene un
objetivo
conjunto, educar o instruir al lector en algún
área del conocimiento, en el que
puedan estar interesados y en la que usted es el experto.
¿Cómo
lograr el objetivo de educar, que
podríamos considerar el principal?
Todos los
que hemos tenido la oportunidad de estar frente a un grupo de
estudiantes, de
cualquier nivel, nos es muy familiar la frase “no
entendí”, “¿podría
explicarme
de nuevo?” y otras similares, después de que hemos
expuesto el contenido de la
clase. Esto se debe a que el público meta al que nos
dirigimos varía en cuanto
a su nivel de comprensión, el tipo de inteligencia
(teoría de las inteligencias
múltiples) y la forma en que cada quien aprende.
Así
que, si
el primer componente, relacionado con hacer el contenido entretenido
para mantener
la atención del lector es importante, este segundo
componente de educar no es
menos importante en cuanto al cuidado que se debe poner para el
cumplimiento
del objetivo del contenido a publicar. En principio, se
tratará de exponer y
explicar la materia objeto de estudio de una manera clara y entendible.
Observemos que hemos escrito explicar.
Se trata de eso, de explicar y no solo de publicar. En este punto se
debe tener
presente que nuestra publicación sustituye nuestra
exposición oral y elimina
con mucho la posibilidad de que el lector externe sus preguntas o
inquietudes,
es decir la expresión conocida que mencionamos
anteriormente: “no
entendí”.
La
esencia de educar, está en un buen explicar.
Muchas personas acostumbran preguntar después de una
ponencia ¿me entienden o,
me entendieron?, pero muy pocas preguntan ¿me explico o me
expliqué? Así, ante
la pregunta de un expositor sobre si le entendieron sería
válida la respuesta
“no, no se explicó", ¿Me explico?.
Cómo
lograr explicar de manera efectiva nuestro
contenido. Aunque
no existe una forma estandarizada para lograrlo, debido a la naturaleza
de los
diferentes tópicos, sí existen muchas formas de
alcanzar ese objetivo. No es
posible en un artículo como éste, proveer toda la
información o, al menos, toda
la necesaria para entender como ser efectivo en la
explicación de los temas que
proveemos como contenido a nuestros lectores. Pero sí es
posible, mostrar una
estructura básica que puede ser utilizada con este
propósito.
Definir
los pasos del proceso. Un primer paso consiste en mostrar
los pasos que integran el proceso de aquello que se quiere aprender. Se
querrá,
entonces, mostrar los pasos del proceso hasta lograr completar lo que
se
persigue.
Por
ejemplo, supongamos que queremos enseñar a estudiantes o
investigadores de
contabilidad a hacer un “Asiento Contable”.
Deberemos, entonces, explicar
varios pasos como: clasificar la
información disponible sustentada en documentos, analizar
las transacciones que
representa cada uno de los documentos, identificar las cuentas que se
afectaron
en cada transacción, se deberá explicar lo que es
el ‘movimiento funcional de
las cuentas’ según el grupo al que pertenezcan y
finalmente, explicar cómo se
registra cada cuenta, dependiendo de su movimiento funcional.
He tomado
este ejemplo, por ser uno de los temas sobre los que escribimos como
Consultores de Negocios;
sin
embargo, aplica para cada una de las áreas en las que
estemos educando con
nuestro contenido.
Debemos
entender que no se trata de que cada artículo escrito deba
constituir un
tutorial y que, por lo tanto, cada uno de ellos deba estar escrito
mediante un
formato “paso a paso”; no obstante, cuando aplique,
siempre se deben explicar
las cosas de manera metódica, describiéndolas
mediante pasos lógicos y
razonables. Se debe adquirir la habilidad de presentar la
información en una
secuencia de pocos pasos, para no darle la impresión al
lector que está ante un
tema ‘tan difícil’ y opte al fin por
abandonar la lectura del contenido al que
le hemos dedicado horas de trabajo.
Utilizando
la “lluvia de ideas”. La frase ‘por
ejemplo’, debiera estar presente en los
‘insumos’ de trabajo
de un escritor. Veamos por qué. En muchas ocasiones, algunos
autores nos
presentan una propuesta y dejan al trabajo de nuestra
imaginación, cómo aplicar
la información suministrada. Esto no nos da ventaja como
escritores. Ejemplos,
ideas y alternativas, estudios de casos, son elementos necesarios para
aportarle a nuestros lectores, a fin de que nuestro contenido sea de su
agrado
y aceptación.
Un
ejemplo,
en este reporte, lo podemos ver en el desarrollo del mismo. Al inicio
hice
mención de la necesidad de que el contenido publicado sea
entretenido y, a la
vez, educativo. Pero no ha quedado a la imaginación del
lector cómo lograr lo
uno y lo otro. Hemos procurado aportar ideas de cómo lograr
ambas cosas. Más
que solo información, ayudar a la aplicación.
Consejos
prácticos. Muy similar a las ideas, pero con un
sentido más práctico aún, estos
constituyen un ingrediente determinante en la
calidad del contenido que publicaremos y, en consecuencia, de la
aceptación por
parte de nuestro público. Incluya tantos consejos como pueda
en su artículo,
reporte, o libro. Algunos autores les denominan a estos consejos
“tips”. He
notado como, a muchos lectores les encantan los
“tips”. De hecho, muchas
personas estarían dispuestas a comprar un libro cuyo nombre
sea: “tips para
generar dinero rápido”, en vez de uno que tenga
por nombre “cómo generar dinero
rápido”. Los consejos o tips, pueden ser
presentados en la forma de: claves,
tácticas, técnicas, formas, métodos,
opciones, etc.; sin embargo, su sentido siempre
estará direccionado a
formas prácticas y rápidas para el logro de las
cosas que estamos
desarrollando. El éxito de algunos reportes y libros, ha
estado en algunos
‘tips’ que se incluían en
éstos, independientemente del resto de su contenido.
El punto es
que, no importa el resto del contenido, si en los tips han encontrado
la
solución al problema que deseaban solucionar. Esto es muy
semejante al uso de
los manuales de aparatos electrodomésticos, casi nadie los
lee todos, una vez
solucionados o superados los aspectos
básicos para su uso. Alguien ha dicho que “los tips son los
mejores amigos de los publicadores de contenido”.
Recuerde: dos componentes
básicos del contenido que usted publica, de
consideración obligatoria, son aquellos que hagan de
éste algo entretenido y, a la vez, educativo. Este tipo de
contenido, más que impresionar a los motores de
búsqueda, lo hará con los visitantes a su sitio
web, que son los que, en última instancia, le
darán un beneficio económico a nuestro negocio.
Los motores de búsqueda no compran, nuestros lectores
sí.